Un asistente de WhatsApp hecho a la medida de tu negocio. Vende, agenda citas o atiende inscripciones — como si fueras tú, las 24 horas.
¿Te suena familiar?
Te buscan cuando ya cerraste. El que responde primero, se queda con la venta, el alumno o el paciente.
A las 9 de la noche, en fin de semana. Cuando tú descansas, la gente sigue necesitando respuesta.
Cotizaste, agendaste o diste informes, pero no diste seguimiento. Dijeron "luego confirmo" y nadie les volvió a escribir.
Tu lista dice una cosa, la realidad otra: precios, cupos u horarios que ya cambiaron.
Si estás ocupado, no puedes estar en el chat. El día no te alcanza.
Lo que cambia con AIMA
Imagínate llegar el lunes y encontrar pedidos, citas o preinscripciones del sábado, del domingo y de la madrugada. Todos organizados, listos para atender.
AIMA responde las 24 horas, los 7 días. Nunca se cansa, nunca falta.
Precios, cupos u horarios correctos — lo que tu negocio necesite mostrar.
Se acabó el "yo te dije otra cosa". Pedidos, citas o inscripciones claras.
Tu equipo sigue igual. AIMA captura lo que hoy se te escapa.
Saluda, resuelve dudas, negocia o agenda. Se siente real.
Cubre noches, fines de semana y momentos que no das abasto.
Así de fácil
No necesitas saber de tecnología. Nosotros hacemos todo.
Por WhatsApp, en unos minutos. Sin formularios, sin esperar.
AIMA se convierte en tu asistente y atiende en vivo con tus datos reales.
A tu WhatsApp Business con tu información real. Mismo número de siempre.
Vende, agenda o inscribe. Tú te enfocas en lo demás.
Pruébalo en tu propio negocio
Sin catálogo previo, sin esperar, sin que nadie configure nada. En minutos AIMA se convierte en el asistente de tu negocio — con tu información real, para vender, agendar o inscribir.
¿Cuántas ventas, citas o inscripciones se te escapan al mes por no responder a tiempo?
Prueba AIMA gratis ahorita mismo y compruébalo tú mismo.
Sé lo que es perder un cliente por no llegar a tiempo. Por eso creé Hola AIMA.
Empecé en las rutas de venta en 1994, cargando el catálogo en la cabeza, negociando bajo el sol, perdiendo ventas porque no llegaba a tiempo. Ahí aprendí lo que cuesta no estar cuando el cliente te necesita.
Con los años vi que el mismo problema se repite en cualquier negocio, no solo en ventas: un consultorio que pierde una cita porque nadie contestó a las 9 de la noche, una escuela que pierde un alumno porque la respuesta llegó tarde. Nunca fue falta de ganas — era no tener un sistema que respondiera cuando tú no podías.
AIMA no nació en una oficina. Nació de ver ese mismo momento perdido, una y otra vez. Lo hice para que, aunque tú no puedas contestar, alguien de tu equipo sí lo haga.
Lo que dicen nuestros clientes
"Me llegan pedidos hasta en la noche. Antes esas ventas se perdían. Ahora no se me escapa ni una."
"Mis clientes piensan que es alguien de mi equipo. Ya no ando mandando precios uno por uno."
"Pensé que no iban a querer hablar con un asistente automático. Ni se dan cuenta. Piden y hacen su pedido normal."
Casos de venta ya en operación. Consultorios y escuelas: primeros clientes en puerta.
Preguntas frecuentes
AIMA habla como alguien de tu equipo: saluda, platica, resuelve dudas. La mayoría ni se da cuenta.
Nosotros hacemos todo. Tú das tu información y tus reglas. No necesitas saber de tecnología.
Si atiendes gente por WhatsApp — ya sea que vendas producto, agendes citas o captes inscripciones — AIMA es para ti.
No. AIMA es un miembro MÁS del equipo, no un reemplazo. Tu equipo sigue igual.
Depende de tu negocio. Pero piensa: ¿cuánto cuestan las oportunidades que se te escapan al mes? Agenda una llamada para números claros.
Cada mensaje de WhatsApp que no contestas a tiempo es una oportunidad que le llega a tu competencia.